a) Conoce individualmente a tus scouts
Conoce en profundidad a todos los miembros de Tu Patrulla. Para ello es necesario hacer un seguimiento continuado durante toda la ronda de cada miembro, teniendo en cuenta sus circunstancias personales.

Se espera que un Guía conozca cuál es la situación de cada miembro de la Patrulla en el Grupo, cuales son las motivaciones que le llevan a acudir a las reuniones, por qué en un determinado momento puede dejar de acudir a ellas, qué dificultades está encontrando en la patrulla.. etc.
Para cumplir esta tarea son recomendables las reuniones de Patrulla, en las que cada uno de los asistentes podrá compartir con sus compañeros inquietudes, experiencias o cualquier otra circunstancia que la Patrulla considere oportuna. 20 minutos antes de la reunión de la Tropa serán suficientes.
b) Crea y fomenta el espíritu de Patrulla
Debes conseguir un sentimiento de unidad entre los scouts de tu Patrulla. Enséñales qué significa ser miembro de tu Patrulla, cuáles son las costumbres y tradiciones de la misma, qué os caracteriza, etc.
Debes favorecer una identidad colectiva, que los miembros de tu Patrulla se sientan parte de algo mágico por lo que vale la pena trabajar. Todos, sin excepción, debe sentirse parte activa e imprescindible de la Patrulla.